Electromovilidad

El Camino por Recorrer

Cómo una coalición binacional está trazando el mapa de la pobreza energética y la contaminación a lo largo de la península de Baja California para construir la infraestructura que las comunidades realmente necesitan.

Estudio de Electromovilidad y Pobreza Energética
Perfil del proyecto

Un Largo Camino en la Oscuridad

Hay comunidades a lo largo de la península de Baja California donde la estación de carga para vehículos eléctricos más cercana está a cientos de kilómetros. Donde la red eléctrica, si llega, llega tarde y se va pronto. Donde el ingreso mensual de una familia puede desaparecer en el costo del diésel para un generador que alimenta un refrigerador, un equipo médico o una bomba de agua.

Estas comunidades no están fuera del mapa. Están en él. Son pueblos pesqueros, territorios indígenas, pueblos agrícolas y asentamientos costeros que han sido sistemáticamente excluidos de la transición energética que se les promete al resto de California y Baja California.

Antes de construir lo que una comunidad necesita, hay que entender lo que le falta. Y antes de entender lo que le falta, alguien tiene que hacer el recorrido.

La Coalición Binacional de Justicia Ambiental (CBJA) está haciendo ese recorrido.

Una Coalición con Raíces en la Comunidad

La CBJA reúne a tres organizaciones con raíces profundas en ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México: el Comité Cívico del Valle (CCV) en el Valle Imperial de California, el Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental (CERCA) en Baja California Sur, y Our Roots Multicultural Center. Juntas, coordinan con jóvenes indígenas, trabajadores agrícolas, cooperativas pesqueras y colectivos de base para construir lo que la planificación vertical nunca ha logrado: infraestructura energética diseñada por y para las comunidades que más la necesitan.

El Estudio de Electromovilidad y Pobreza Energética de la Coalición es una evaluación territorial de las comunidades a lo largo de la península de Baja California que identifica zonas de alta pobreza energética y alta contaminación del aire, y traza las condiciones necesarias para una transición energética justa en los lugares que han sido dejados atrás.

Por Qué Esto Importa

La pobreza energética no es simplemente una inconveniencia. Es una condición de salud, una condición económica y una condición climática. Las comunidades sin electricidad confiable no pueden almacenar medicamentos a temperaturas seguras. No pueden refrigerar alimentos. No pueden operar las herramientas que hacen posible un sustento. Queman diésel, madera y lo que esté disponible, contribuyendo a la contaminación del aire que ya está enfermando a sus comunidades.

Al mismo tiempo, la transición energética avanza rápido. Los vehículos eléctricos, la infraestructura solar y la tecnología de microrredes se están desplegando en toda la región. Pero las comunidades que más las necesitan suelen ser las últimas en recibirlas, y las primeras en ser ignoradas en los procesos de planificación que deciden hacia dónde va la inversión.

El estudio de electromovilidad de la CBJA está diseñado para cerrar esa brecha: poner datos rigurosos y arraigados en la comunidad en manos de las organizaciones, financiadores y tomadores de decisiones que pueden dirigir recursos hacia los lugares que llevan más tiempo esperando.

Lo Que Hace el Proyecto

El estudio de electromovilidad y pobreza energética se construye en torno a un recorrido físico: una ruta que atraviesa la longitud de la península de Baja California, deteniéndose en comunidades para documentar las condiciones de acceso energético, la exposición a la contaminación del aire, las actividades productivas dependientes de la energía y las barreras que han impedido que las comunidades accedan a infraestructura limpia.

El equipo del estudio no es un grupo de investigadores externos que llegan con portapapeles. Es una coalición de miembros de la comunidad, técnicos y activistas que conocen estos territorios y tienen relaciones dentro de ellos. Documentan lo que encuentran mediante recopilación de datos, entrevistas comunitarias, registro audiovisual y alianzas con instituciones académicas como la UABC, que contribuye con análisis técnico de las necesidades energéticas y el potencial productivo.

Los resultados alimentan directamente los demás programas de la coalición. Las comunidades identificadas como de alta prioridad reciben seguimiento del programa de almacenamiento solar en frío, el programa de restauración de suelos o la red de monitoreo del aire. El estudio no termina con un informe. Termina con un plan que la comunidad ayudó a escribir.

Más Que un Mapa

El estudio de electromovilidad es una herramienta, pero el proyecto real es algo más grande: una práctica de conocimiento territorial que pertenece a las comunidades que están siendo mapeadas.

Cuando los datos provienen de la comunidad, cuando la ruta es recorrida por personas que viven a lo largo de ella, cuando los hallazgos se comparten con los pueblos y cooperativas que los proporcionaron, el estudio se convierte en algo diferente a una encuesta gubernamental o un informe de consultoría. Se convierte en un recurso que las comunidades pueden usar para abogar por sí mismas, presentar ante financiadores y hacer responsables a los tomadores de decisiones.

La península de Baja California no es un espacio en blanco en el mapa de la transición energética. Es un lugar de profunda importancia ecológica y cultural, de comunidades con siglos de conocimiento sobre cómo vivir en un entorno árido, costero y desértico. El estudio de electromovilidad de la CBJA es un acto de documentación al servicio del futuro de esas comunidades.